viernes, 18 de agosto de 2017

Hay que tener estrategia

Para jugar bien ajedrez hay que tener estrategia. Hay que saber predecir los movimientos del contrincante en los siguientes turnos, y divisar varias posibilidades distintas para poder hacerle jaque mate. Para hacer política bien hay que hacer lo mismo que en el ajedrez, es decir, tener estrategia. Ninguna movida de la narcodictadura debería tomarnos por sorpresa: sabemos que si la gente sale a la calle a protestar, ellos mandarán a los esbirros a matar y apresar gente. Sabemos que torturan a quienes atrapan. Sabíamos que la ANC ilegítima iba a disolver la Asamblea Nacional así como sabemos que, independientemente de si votamos o no, en las regionales el país se pintará de rojo, sea por fraude del CNE, o por decreto de la ANC ilegítima. El peor enemigo de los venezolanos en nuestra lucha por la libertad y la democracia no es ni la abstención, ni la gente que no sale a protestar, ni los que manejan el día que hay guarimba, sino la falta de estrategia.

A estas alturas, no sabemos si la MUD tiene o no una estrategia. Yo me atrevo a especular que no, que sus acciones se basan en pura fe. Pero de tener una estrategia, concuerdo con Wuilly el violinista cuando dijo que tiene que haber transparencia. Esta estrategia la debemos conocer todos, pero sobre todo quienes están en Venezuela saliendo a las calles arriesgando su libertad, su integridad y su vida con esperanzas de que sirva de algo para lograr el cambio que queremos. La fe es importante, la fe “mueve montañas”, pero la fe no es una estrategia. Estrategia no es pensar que el mejor de los escenarios es el que ocurrirá; es estar preparado y tener un plan de acción incluso en el peor de los escenarios.

Yo no soy estratega, ni siquiera soy muy bueno jugando ajedrez, ni tengo la autoridad o el nivel para decirle a las personas qué es lo que deben hacer. Pero sí les sugiero que, en esta lucha, velen por lo más importante que tienen: su vida. No se expongan, tirar piedras a esbirros con armas de fuego y armadura es jugar con la muerte, pues esos monstruos han demostrado que no les tiembla el dedo en el gatillo para matar. Vivos somos más capaces de ayudar a liberar Venezuela. Y si juntos desarrollamos y seguimos una estrategia, todavía más. Que esta estrategia tenga como objetivo principal acabar con la narcodictadura y salvaguardar nuestras vidas.